¿Existe el naming perfecto? Cómo elegir nombre para tu marca

¿Y si una gran parte del éxito de tu negocio dependiera de la elección del nombre? Por eso no hay que darse prisa en elegir lo primero que se te pasa por la cabeza. Y también por eso queremos hablarte del naming, o conjunto de técnicas para seleccionar el mejor nombre para tu marca.

 ¿Puede un mal nombre echar abajo un proyecto empresarial? No quieras averiguarlo: elige el nombre perfecto a la primera”

Cuando nace una criatura, los padres escuchan esta pregunta un millón de veces: ¿Y cómo se va a llamar? 

Porque el nombre es importante. Tanto para las personas como para las marcas. Define el carácter y es la forma de presentarse ante los demás.

Por tanto, merece la pena dedicar el tiempo que haga falta a elegirlo bien. Precisamente para eso existe el naming: para ayudarte a decidir con cabeza el nombre de marca.

Lee este post, porque tu decisión te acompañará durante mucho tiempo.

Qué es el naming y por qué es básico para crear una marca

Si lo primero para crear una empresa es tener una gran idea de negocio, lo segundo es que se te ocurra un gran nombre.

Es importante, porque tanto si das en el clavo con un nombre brillante, como si te equivocas en la elección, va a tener un enorme impacto en el futuro de tu proyecto. 

Pero ¿qué ocurre si no se te ocurre nada que te convenza? ¿Y si el nombre perfecto para tu gran idea de negocio se resiste a aparecerse ante ti como una revelación mística?

Vamos, que estás en blanco.

A lo mejor te sorprende esto, pero puede que eso sea lo mejor. El nombre no se te tiene que ocurrir en un arrebato creativo (si es así y aciertas, enhorabuena). Lo menos arriesgado para tu negocio es que dediques un tiempo al naming. 

Es decir, menos inspiración y más análisis.

Ten en cuenta que un buen naming tiene que tener estos 5 ingredientes principalmente:

    1. Ser diferenciador: tiene que marcar distancia con la competencia.
    2. Ser único: ¿has comprobado que no exista otra marca con el mismo nombre? Es importante, porque tendrás que registrarlo para que sea tuyo.
    3. Ser fácil de recordar: huye de los nombres impronunciables o tan rebuscados que sean imposibles de retener.
    4. Que sugiera valores: los que quieras que se asocien con tu empresa.
    5. Que cuente una historia: tiene que ser coherente con el relato que vaya a contar tu marca, el storytelling es capaz de hacer magia.

Para resolver este entuerto tenemos el naming, un proceso creativo en el que utilizamos técnicas de marketing para encontrar el nombre perfecto para tu marca.

Naming en 3 pasos básicos

Sin saber de dónde eres o dónde vives, seguro que en tu barrio te has topado con alguna peluquería Stylo’s, un bar Maypi o una ferretería Hnos. González.

Antes no se rompían la cabeza, ¿verdad?

Hoy somos un poquito (bastante) más exigentes: Echa un vistazo a estos 3 pasos para un naming que dé en el clavo:

1. Briefing: es momento de pensar

Lo primero es describir tu marca. A qué categoría pertenece tu negocio, cuál es el servicio que presta y a qué mercado va dirigido. 

Luego, describe a tu audiencia: quiénes son y qué esperan de tu marca. Con detalles. Pensar en cuál es su trabajo, su situación económica, sus aspiraciones en la vida, sus miedos.

Finalmente, dedica un tiempo a pensar en cómo te gustaría que fuese el nombre de tu marca. Esto tiene como objetivo que empieces a visualizarla. ¿Cómo debería sonar? ¿Qué evoca? ¿Cuáles son las sensaciones que transmite?

2. Brainstorming para las grandes ideas

Ya sabes de qué va esta parte. Teniendo en cuenta todo lo anterior, empieza a anotar todo lo que se te pase por la cabeza, por muy descabellado que te parezca. 

Cuanto más se te ocurra, mejor. Inspírate. Busca sinónimos, palabras derivadas, asociaciones de ideas. Todo vale. 

¿Sabes cuántos nombres se te pueden ocurrir si te pasas la tarde en una librería? ¿O haciendo juegos de palabras con refranes? ¿O revisando películas?

Échale imaginación.

Para que no sea un caos, luego trata de organizarlas por temas o categorías.

3. Y, por último, la selección

En esta fase hay que hacer algunas comprobaciones. 

La primera, y más sencilla, es buscar en internet. Algunos de los nombres que has anotado ya habrán sido elegidos por otros, así que se caen solos de la lista. Esto implica comprobar también si están registrados.

Solo con esto tu lista ya debería reducirse mucho.

El último paso es el más importante: los finalistas tienen que someterse a una serie de preguntas de examen.

  • ¿Es un nombre único?
  • ¿Transmite las sensaciones correctas?
  • ¿Es legible, se recordará con facilidad?
  • ¿Encaja con tu audiencia?
  • ¿Es visualmente atractivo?

Si hay un nombre capaz de responder afirmativamente a todo lo que le pides, ese es el tuyo. Ahora, corre a registrarlo para protegerlo de otros usos.

Y listo. Ya has culminado el proceso de naming.

¿Y si aún no te decides con el naming?

A veces hace falta una visión externa, sobre todo si has visto algunos nombres que te han enamorado y no te decides. 

Podemos echarte una mano con eso y ayudarte a llegar al final del proceso para que tu elección sea la mejor posible. Llámanos y podemos ver juntos cuál es el mejor nombre y la estrategia adecuada para tu proyecto.

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