Qué revisar antes de cambiar de agencia
Como muchas cosas en la vida, esto no ha comenzado con un día marcado en rojo en el calendario. No ocurrió en un momento concreto, ni por una sola razón.
Simplemente, lo sientes. Las conversaciones con tu agencia de marketing digital son cada vez más espaciadas en el tiempo, y, cuando ocurren, son monótonas y no se llega a ninguna conclusión práctica. Sin darte cuenta, se ha pasado de hablar de estrategia a estar en un seguimiento continuo.
No es que todo esté mal. Es sólo que… parece que nada se mueve. Y si todo va a ese ritmo, tu estrategia no se desarrolla.
Y ya sabes que cuando una idea se instala en tu cabeza, ya no se va: “¿Estoy impulsando el marketing de mi marca… o solo estoy esperando a que alguien me atienda para poder avanzar?”
Es altamente probable que, si estás leyendo esto, ya estés en ese punto en el que te planteas cambiar de partner. Eres consciente de que la estrategia digital de tu marca no puede seguir en standby durante mucho más tiempo y sabes que va tocando empezar un nuevo capítulo.
Es la hora de ser pragmáticos y arrancar la tirita de golpe. Cambiar de agencia no tiene por qué ser traumático ni un drama. No es nada personal. Es, simple y llanamente, una decisión de negocio.
Pero como en toda mudanza digital, hacer las cajas con prisas es la vía más rápida para dejarte algo vital por el camino.
En Isaura Media tenemos ya mucho rodaje y conocemos de sobra los tropiezos típicos en este proceso. Sabemos que olvidar uno solo de estos pasos puede suponer que el nuevo ciclo empiece cuesta arriba. Y como tú no quieres eso, te hemos preparado este checklist para que la transición sea rápida, indolora y lo más fluida posible.
Apunta y repasa bien la lista para no dejarte las llaves dentro cuando cierres la puerta…
1. El contrato con tu agencia de marketing no es la hipoteca ¡cuidado con las cláusulas!
Las prisas nunca son buenas. Y si a eso le sumamos la letra pequeña de un documento que firmaste hace demasiado tiempo, el cocktail explosivo está servido. No es paranoia ni desconfianza, únicamente prevención y pura supervivencia empresarial. Así que, antes de comunicar nada a tu actual agencia, revisa el contrato y evita sorpresas.
- Periodo de preaviso: 15, 30 o 60 días…Asegúrate de notificar la baja con el margen de tiempo exacto que marca el papel para que no te pasen una mensualidad extra by the face.
- Cláusulas de permanencia (o la típica trampa): ¿Sabes si existe compromiso mínimo y qué penalización conlleva romperlo? Infórmate bien, calcula los costes reales del cambio y valora el gasto de continuar como estás. Porque seguir con tu inversión en marketing sin el apoyo de tu agencia, es tirar el dinero.
- Servicios pendientes: Desarrollo web, auditorías SEO, posts, creatividades… Si hay entregables ya abonados, pídelos antes de finalizar. Los has pagado y son tuyos.
Hipotecas y ataduras no le gustan a nadie. Por eso en Isaura Media no creemos en los secuestros comerciales.
Y trabajamos sin cláusulas de permanencia por una razón muy simple: queremos que elijas quedarte por los resultados que ves cada mes, no porque un contrato te impida irte.
2. Revisa el control de tus accesos antes del cambio de agencia
Esta peli ya la hemos visto. Esa es la sensación que tenemos cada vez que nos encontramos con este escenario: Llega el momento del cambio y la empresa se da cuenta de que no es la dueña legal de sus propias cuentas.
Aún a nosotros nos sigue sorprendiendo la cantidad de veces que ocurre esto. Asegúrate de tener el nivel máximo de administrador (o propietario) en todo, porque si esto no está bien atado, el cambio de agencia puede ser una pesadilla.
- Analítica web: Tu empresa debe ser la propietaria absoluta. El histórico de datos vale su peso en oro para que la nueva agencia conozca bien tus bases y tus métricas.
- Cuentas publicitarias y píxeles de seguimiento: Revisa que el gestor comercial y las cuentas donde inviertes en anuncios estén a nombre de tu negocio, y no sean una subcuenta de la agencia.
- Perfiles de redes sociales: Asegúrate de tener el rol más alto (Propietario/Admin) en todos tus perfiles corporativos.
- Dominio y alojamiento web: Si la web te la hicieron ellos, comprueba quién es el titular legal del dominio y quién tiene las claves del servidor y del gestor de contenidos.
- Otros accesos: Herramientas de Google como GSC, Google My Business y otras fichas de negocio local, plataformas de email marketing,…
Aviso para navegantes: por nuestra experiencia, hay uno de estos activos digitales en concreto que da unos dolores de cabeza terribles en los traspasos. Un verdadero dolor de muelas en las transferencias de los activos que puede bloquear el arranque de la estrategia.
Si quieres saber cuál es para blindarlo antes de notificar tu baja, contáctanos y te ayudamos a dejarlo todo atado y bien atado…
3. Cambiar de agencia: Recupera tus activos y datos SEO
Empezar a ciegas es mucho más difícil, así que si tu nueva agencia no cuenta con un historial digital, las decisiones (y los resultados) pueden tardar un poco más en llegar. Así que no te olvides de estas áreas:
- Diseño y creatividades: Logos en alta, vídeos y archivos editables. ¡Súper importante, son la imagen de tu marca!
- Bases de datos: Vitales para hacer crecer tu target con un perfil definido previamente. Repasa tus listas de suscriptores, leads y audiencias exportadas (en CSV o Excel).
- Estrategia SEO: Auditorías, keyword research, listado de backlinks y artículos pendientes de publicar. Son sólo algunos de los contenidos que tienen que estar en el nuevo plan de medios online.
- Informes históricos: La guía básica y el mapa de lo que ha funcionado (y lo que no) hasta hoy. ¡Esencial!
4. Campañas de marketing: Cómo cambiar sin perder ventas
¿Tienes campañas activas en el momento del cambio? Entonces haz un plano de la situación actual y ten en cuenta estos puntos para que tus anuncios sigan funcionando con total normalidad:
- Inversión y métricas: Verifica cuáles son las campañas que están rodando en este momento, cuánto gastan al día y qué conversiones están midiendo.
- Métodos de pago: Cuidadito con esto. Asegúrate bien de que el pago está asociado a tu compañía, porque, oh sorpresa, si la tarjeta vinculada es de la agencia, se pararán todos los anuncios…
- Automatizaciones: Dónde están activadas y cómo funcionan las secuencias clave (emails de bienvenida, programas de fidelización, carritos abandonados o flujos de nurturing).
En resumen, a estas alturas, lo de “Virgencita que me quede como estoy” no es ninguna opción, y permanecer en la agencia en la que estás por pura pereza ya no es viable…
Tu empresa está pidiendo a gritos un cambio de aires y tus competidores no van a esperar a que tú te decidas. Es la hora de pasar página y recuperar el control de tu proyecto.
Y si en esta nueva etapa buscas una agencia de marketing digital que hable claro, que te mantenga al día con datos y cifras reales y que ejecute estrategias que hagan crecer tu negocio, es hora de que hablemos.
Sin presión y sin permanencias. Tú avísanos cuando estés listo, que nosotros nos encargamos de las cajas más pesadas. Tu nueva casa digital ya está lista para entrar a vivir. ¿Empezamos con la mudanza?
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